jueves, 25 de octubre de 2012

El estrés


Estoy por darle un cabezazo a la pared de enfrente.

Me siento deprimido, angustiado, triste y desganado. Me desprecio a mí mismo al reflejarme en el monitor de mi computadora.

Estos cuadros en Excel me están matando…

¡Por favor! Estoy harto del olor que gira alrededor: una mezcla entre los papeles arrumados, el repugnante perfume de la secretaria y el aliento pasmoso y fétido de los que se me acercan a saludarme.  ¡Necesito respirar aire puro!

Encima, claro, no podría ser de otra forma, estos números sobre mi Excel navegan burlones y las sumas no cuadran por nada del mundo. Muevo esta flechita que se llama cursor sobre la pantalla, pinto unas cuantas celdas, hago click, luego doble click, y cada vez más, siento una presión insoportable en la columna vertebral.

Para remate, otra vez el jefe haciéndome recordar que esto es urgente.

-        -  ¿Sabes qué es urgente?. Urgente es que te calles ahora mismo, no vaya a ser que explote mi cabeza y suceda un desastre. Maldito explotador!

No sé cómo he podido superar todo esto, pero ahora estoy tendido sobre el sofá viendo un canal desconocido, sin saber si tengo ansiedad, depresión, ira, estrés, angustia, tristeza, o qué sé yo.
Por supuesto, no estoy disponible ni para mis hijos ni para mi esposa, ni para mis amigos, el mal humor me agobia.

Si alguna vez pensaron que este es un cuadro solamente propio de una mujer en ciertos días del mes, están totalmente equivocados, porque estos síntomas son normales y propios de las personas sometidas a un estrés laboral, a una angustia familiar, a una acumulación de deudas, o a muchas otras causas que pueden ser diversas, en este mundo cada vez más acelerado, no tenemos tiempo para detenernos a meditar ni a descansar, porque el poco tiempo que tenemos estamos o muy preocupados o muy ansiosos.

Por favor, hagamos un stop en nuestras vidas, pensemos un poco en que las cosas que podemos perder por culpa de estos abruptos cambios de carácter.

Antes que tu caso sea demasiado grave y tengas que visitar a un psiquiatra, te recomiendo buscar en internet, donde verás que hay varios tratamientos para superar estos estados de ánimo. Personalmente, yo recomiendo:
  •          Haz ejercicios respiratorios, esto ayuda mucho cuando la avalancha de preocupaciones se amotinan sobre ti.
  •           No consumas drogas, ni alcohol, porque esto puede acrecentar el riesgo de graves recaídas.
  •           Por supuesto, te recomiendo ir al SAUNA, mínimo una vez por semana o cada vez que te sientas así.

El Sauna tiene un valor no reconocido para el tratamiento total y definitivo en problemas de ansiedad y estrés, ya que relaja los músculos, mejora la circulación sanguínea y exige que la respiración sea más calmada. También puedes consultar en internet sobre lo que estoy diciendo y descubrirás por ti mismo los sorprendentes resultados que puede obtener una persona que realiza tratamiento mediante baños turcos.

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